Así fue mi examen práctico de conducir (apto, aprobado)

aprobar el carnet de conducirCuando el examinador me entregó la hoja de calificación y me dijo “tome, ha aprobado” sentí dos cosas: alivio y alegría. Alivio porque no cabe duda de que el examen práctico conlleva una dosis de tensión, sobre todo cuando se hace por primera vez. Y alegría porque suspender significa gastar más dinero y prolongar la tensión. Gracias a Dios hice un examen casi perfecto. Lo que no había logrado durante las prácticas, lo conseguí en el examen. A continuación explico cómo transcurrió todo, desde el comienzo hasta mi llegada a la autoescuela.

Tras dormir apenas cinco horas esta noche, me dirigí a las 8 de la mañana a la autoescuela, donde el profesor pasó a recogerme y me llevó a la zona de examen, una amplia avenida plagada de coches de autoescuela (la avenida de Lola Flores, en Jerez). Me presentaba junto a otras cuatro personas, todas ellas chicas. Nos quedamos allí hablando un rato, al lado del parque, con un frío gélido y comentando quién sería el examinador. Las chicas, que ya se habían presentado antes, temían que nos tocara un determinado examinador que ya andaba por allí. Pero el nuestro tardó en llegar una media hora. Las dos primeras chicas se montaron en el coche y los otros tres nos quedamos esperando y conversando. Tuve que dar un paseo por el parque y ponerme al sol, porque me estaba helando allí. Charlé un poco con mis compañeras y, casualmente, dos de las chicas que se presentaban vivían muy cerca de mi casa, una en mi urbanización (la única que suspendió) y otra en la calle de enfrente.

Entre paseos y conversación, llegaron las dos chicas que se habían examinado primero: las dos aprobadas. Empezaba bien la mañana. Se me pasó por la cabeza: “¿y si aprueban todas y soy el único que suspendo?”. Se fueron las otras dos y me quedé charlando con las aprobadas, que no cabían en sí de contentas. Les había gustado el examinador, porque era claro en las instrucciones y resultaba tranquilizador. Durante la espera, vimos a una chica de otra autoescuela llorando desconsolada. Nuestras otras dos compañeras tardaron menos tiempo en llegar, y eso era síntoma de que algo no había ido bien. Una de ellas había suspendido por descontrol del vehículo en una glorieta. Lo sentí por ella. La otra, una chica muy simpática, sí había aprobado.

Y me tocó el turno a mí. El profesor me dijo que me fuera acomodando en el coche. Con el examinador aún fuera, fui colocando el asiento y los espejos. Tras unos minutos, el examinador se subió al coche, me pidió el DNI, me dio la hoja de calificación del examen para que la firmara y me explicó brevemente en qué iba a consistir la prueba (diez minutos de conducción autónoma y quince de conducción dirigida). Luego me preguntó dónde localizaría el claxon. Señalé el lugar en el volante, sin tocar el claxon, claro. Y tras eso, me pidió que iniciara la marcha.

Comencé tranquilo, circulando a buen ritmo, adaptando la velocidad a cada circunstancia. No quería meterme en problemas, así que opté por girar en las glorietas en salidas próximas o que daban a avenidas. Así llegué a una calle sin salida (y sin señalizar) en la que ya me había metido en las prácticas. Me entró un poco de inquietud, pero pensé que simplemente era cambiar de sentido y volver a salir. El examinador me lo recordó, por si acaso, ya que la entrada sin salida no está señalizada. Salí a otra avenida amplia y seguí sin cometer errores, señalizando bien con anticipación, adaptando la velocidad, respetando semáforos y parándome siempre a tiempo en los pasos de peatones. Noté enseguida que tenía un buen día y que el examen me estaba saliendo bien, pero sabía que aún quedaba mucho por delante.

Tras los diez minutos de conducción dirigida, sin errores, el examinador comenzó a darme instrucciones en la fase dirigida del examen. Aquí empezaba lo difícil. Me encontré con un ceda el paso, que hice sin problemas. Después iba a venir un stop con una ligera cuesta y nula visibilidad. Recordaba haberlo hecho alguna vez en las prácticas. Me detuve a la altura del bordillo, ya que no tenía marca vial de detención. Como no veía, levanté embrague y avancé hasta el punto donde veía perfectamente a ambos lados. Dejé pasar a un coche y, en cuanto vi vía libre, aceleré y salí sin problemas. La próxima indicación del examinador fue que tomara la siguiente glorieta por la primera salida permitida. Miré la primera entrada, que tenía una señal de prohibido, y entré por la segunda. A continuación me dijo que hiciera un giro a la izquierda en el próximo semáforo. Con antelación miré, señalicé y me cambié al tercer carril de la izquierda. Me encontré un semáforo en rojo antes del giro, así que, en cuanto cambió a verde, hice el giro en L y pasé sin más problemas. Posteriormente pasé otro stop con giro a la izquierda, sin problemas (me cogió el semáforo en rojo, pero si hubiera estado en verde ya tenía claro que no había que detenerse allí).

Unas calles después el examinador me dijo que siguiera de frente según me permitieran las marcas viales y la señalización. Eso me puso un poco en alerta, porque llegaba a una intersección muy grande donde era difícil ver si había una línea continua. Me tocó semáforo en rojo, así que me dio tiempo para pensar. Como no vi marca vial ni señal que me impidiera ir de frente, en cuanto se puso el semáforo en verde continué  hacia el centro de la intersección y giré un poco a la derecha para no pisar el cebreado y entrar al carril siguiente que me permitía ir de frente. Lo hice bien. Posteriormente el examinador me llevó a una zona de bajadas y cuestas, que pasé sin mayores dificultades. A todo esto, iba pasando los típicos obstáculos, como peatones, coches parados en glorietas, etc. El examinador me indicó que hiciera un cambio de sentido en una glorieta. Pensé por un momento en hacerlo sin dejar el carril derecho, pero recordé que en caso de no salir por la primera o segunda salida siempre es más correcto y seguro tomar el carril central o interior y luego abandonar la glorieta por el derecha. Como estaba confiado y el tráfico lo permitía, puse el indicador, me pasé al carril izquierdo y, cuando llegó la salida para hacer el cambio de sentido, me pasé al derecho y salí. Me salió perfecto.

El examinador debió quedar satisfecho, porque nos encaminamos de vuelta a la zona de examen. Y ahí es cuando empecé a sentir que aumentaba la tensión. Sabía que había hecho un examen muy bueno y que si no cometía ningún error iba a aprobar. Eso hizo que fuera por la avenida de la zona de examen con mucha precaución (o, como dijo mi profesor al terminar el examen: “como si se me hubiera acabado la gasolina”). El examinador me dijo que estacionara marcha atrás. Vi un espacio perfecto y conseguí pararme justo en la referencia de los faros traseros. Di marcha atrás hasta conseguir el ángulo apropiado, sin quedarme corto. Y entonces me pasó por la cabeza que ya tenía el examen en el bolsillo y me puse nervioso. Dejé el pie en el freno mientras levantaba el embrague, y el coche no se iba para atrás. Llegué a pensar que tenía la primera puesta en vez de la marcha atrás. Fueron diez segundos de duda donde no entendía qué pasaba, hasta que reparé en quitar el pie del freno, seguí hacia atrás, toqué el bordillo y enderecé el coche hasta dejarlo alineado. Quedó muy bien alineado y dentro de la línea blanca, aunque un poco separado del bordillo. Puse punto muerto, freno de mano y apagué el motor. El examinador me dijo que saliera del coche con cuidado y que esperara a que me diera el resultado. Un minuto después salió del coche, me dio el papel con la calificación (tres fallos leves) y me dijo “ha aprobado“. Ahí terminó la tensión y me invadió una sensación de reto conseguido. En menos de un mes desde que comenzara las prácticas había obtenido el permiso. En total, un mes y medio para el teórico y el práctico.

Con respecto al examinador de la DGT, debo decir que actuó de una forma muy profesional y respetuosa. Dio las instrucciones de una manera clara y en todo momento tuvo una actitud tranquilizadora. Nada que ver con algunas de las actitudes que he leído en ocasiones por internet sobre los examinadores. Supongo que cada uno será diferente, como en todos los ámbitos de la vida, pero el que me ha tocado a mí me ha cambiado esa idea negativa que tenía sobre los examinadores.

Espero que mi experiencia te haya ayudado y te anime a conseguir tu carnet de conducir. ¡Tú también puedes!

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31 comentarios en “Así fue mi examen práctico de conducir (apto, aprobado)

  1. Me llamo Alba, tengo 23 años y llevo leidos todos tus post. :) ¡Muchísimas felicidades por tu carnet! Me siento muy identificada con todo lo que cuentas porque, al igual que tú, empezamos las prácticas más o menos a la vez. Yo me examino el miércoles (¡ya estoy atacada!). Espero que me vaya tan bien como a ti. ¡Un saludo!

    • Muchas gracias, Alba. Espero que te salga muy bien tu examen. Ve tranquila y con confianza, y pon todo tu empeño en conseguirlo. Si no te es posible a la primera, no te agobies y vuelve a intentarlo. Y si apruebas, no te olvides de comentarlo aquí. :) Saludos.

  2. Qué alegría, ¡muchas felicidades! He ido siguiendo tus prácticas y me alegro mucho de que te haya ido tan bien. Yo voy por la práctica 14 pero me está costando más. Todavía cometo muchos fallos porque voy muy insegura. Lo que más me está costando es tomarle las medidas a las distancias laterales. O me voy hacia un lado o hacia el otro. ¡Qué cruz! La verdad es que no sé qué hacer y el profesor tampoco me da ningún truco que me pueda ayudar. Ahora a disfrutar de tu nuevo carnet. Saludos. Susana.

    • Gracias, Susana. A mí me costaba también mantener las distancias laterales, sobre todo en calles muy estrechas. Cuando haya poca distancia lateral, disminuye la velocidad lo suficiente como para mantener una distancia igual a un lado y a otro, excepto si hay un bordillo a la derecha y coches aparcados a la izquierda, ya que en ese caso deberías ir más cerca del bordillo para dejar la mayor distancia posible con los coches. Mirando por el retrovisor derecho puedes apreciar la distancia que te separa del bordillo. Y cuando hay coches aparcados a ambos lados es solo ir despacio y moviendo la cabeza a un lado y a otro para mantenerte en el centro.

      Espero que tú puedas disfrutar de tu carnet pronto también. Un saludo.

  3. Hola….acabo de obtener mi carnet de conducir. ..hice 28practicas. tanto el teorico como la práctica lo obtuve en la primera ..mis consejos: ..
    dos dias antes dejar de tomar cafe alcohol y si fumas intenta fumar menos…ppara no alterar tu sistema nervioso…el dia del examen come una banana o dos nada mas….la banana es antiestres y antidepresiva por si no lo sabian….luego una mirada hacia arriba y decirle al todopoderoso que vas en su compañía…acuérdate de señalizar toda maniobra…y pon atencion en las señales. …ssuerte !!!!!!

    • Amén. Qué hermosa, Caro. Así es. Ya llevo 3 veces que me quemo y veo en ellos una maldad increíble. La segunda vez que me examiné ya llevaba 20 minutos y ella me mandó coger la tercera calzada y dirigirme a Tarragona. No pensé que nos volveríamos pero me hizo ir justo hasta la carretera a 90, 100 y 120, y justo después de casi 40 minutos de examen me quemé porque reduje mucho. Veo maldad. Luchan para que te quemes.

  4. Aprobe hace 2 dias el practico con 11 practicas nada mas y todo a la primera teorico y practico sin fallos en el teorico y sin faltas leves en el practico comence en la autoescuela el 29 de junio y el 14 de septiembre ya tengo mi carnet B me examine en barcelona city saludos

  5. Muchas felicidades por el carnet de conducir!!!
    Me gusta tu experiencia me ayudará para el examen práctico…
    A mi me dijo mi profesor que no voy tan mal y que tenía que mejorar.
    Terminé las 10 clases prácticas que tenía en el bono que eran gratis y ahora haré unas 5 clases más o así e iré a examen.
    Y a ver si apruebo…

    • Gracias. Ya hace más de dos años y tengo los 12 puntos. Me alegro de que las clases te vayan bien y espero que también lo consigas.

  6. Hola hoy acabo de presentarme al práctico y actualmente hasta el día siguiente no dicen la nota :( lo cierto es que yo he hecho mi examen todo perfecto me puso a aparcar y todo (señal de que lo has hecho bien) pero el único inconveniente es que en una glorieta cedí el paso a un vehículo que ya estaba dentro de ella y resulta que dicho vehículo se dirigía hacia otra calle. El examinador (muy agradable y buena gente) me dijo que me había visto un poco lenta ahí…. por lo tanto ¿creéis que he aprobado o suspendido? Mi profesor me dijo que él cree que he aprobado… estoy súper nerviosa y dudosa ?

    • Bueno, ya sabrás si aprobaste o no pero mi opinión es que no deberías suspender si solo fue eso. En realidad lo correcto en las glorietas es ceder el paso a los vehículos que estén dentro, y solo la práctica hará que actúes con rapidez para arrancar con agilidad cuando veas que el vehículo ya ha pasado. Si no has cometido otros errores creo que habrás aprobado. Ya nos contarás el resultado si lees esto.

  7. Hoy he hecho el examen de práctica. Lo hice con tranquilidad pero lo cierto es que no lo he hecho todo perfecto. Al final del examen el examinador me dijo que tenía que avisar mi dirección con antelación ya que lo hacía un poco tarde. También me dijo que después de haber aparcado le tenía que haber avisado. Lo último fue que al coger el carril de deceleración me quedé con el pie pisando el embrague. Quiero saber si he suspendido. Según los criterios de calificación he visto fallos.

    • Tendrás que esperar a saber su decisión pero, por lo que has comentado, no me parece que hayas tenido fallos graves como para suspender.

  8. Muy buenas desde Bilbo, y felicidades por el post, un tema exitoso viendo cuándo fue abierto, y no es para menos.

    Ayer, día 15 de mayo, me examiné del práctico y me gustaría contarte mi experiencia. Primero decir que el teórico lo saqué a la 1ª con un fallo solamente, a base de hacer tests durante horas, pues la mayor parte de las preguntas son de pura lógica.

    En cuanto al práctico, di 16 clases de 1 hora, aunque durante la última semana hice 2 horas seguidas al día para no alargarlo tanto. Me presenté con otros dos chicos, uno de unos 20 años y otro de unos 40, a los que mi profesor ya les advirtió que no estaban preparados camino del examen. Pero, en fin, querían probar suerte.

    Primer turno, el hombre de 40. Salimos del BEC, primer cruce, se le cala. Llegamos a la primera rotonda y se mete sin mirar, cruzándose al carril central de la glorieta, obligando a frenar a un coche que venía y casi le da. Continúa unos metros, otra rotonda, se para en el ceda sin venir nadie, sale, se le cala, arranca y no se mueve. ¡En mitad de la glorieta! Le dice el examinador “meta 1ª” y el tío le contesta de malas maneras “¡que ya esta puesta!”. Al final el profesor, desde su asiento, mete 1ª y sale de la rotonda. No podía salir puesto que estaba metida la 3ª cuando se lo dijo el examinador, y en vez de comprobarlo el tío le contestó mal. Cinco minutos de reloj y cambio.

    Sube el chaval de 20 años, hace los 5 primeros minutos bien, llega a una rotonda e intenta salir en 4ª. Lógico, el coche no sale. Había una pequeña pendiente y el coche empezó a caer hacia atrás, tanto que nosotros, que íbamos detrás con el segundo coche, tuvimos que retroceder para evitar el impacto. En la siguiente parada de autobús, cambio. 7 minutos había durado.

    Llegó mi turno. Cojo y hago una conducción perfecta, y eso que me metió por la peor zona, llena de cuestas empinadas y callejuelas estrechas. Eso sí, con 36 años pocas veces he sudado como sudé ayer. Me preguntó: “¿como se señaliza el cambio de dirección a la izquierda?”. Y yo me quedé en blanco de pronto y solo acerté a señalar al volante y decir que hacia abajo. El tipo se echó a reír y me dice: “relájese, hombre, que le veo muy nervioso”. ?

    Terminado el examen me dijo que en cuestas no temiera cambiar de marcha (subí en 2ª algo forzado), que él quería ver soltura y, sin más, me dijo que en 24 horas se publicaría el resultado en la web de la DGT. Pero, según salí, mi profesor me dijo “¡enhorabuena!”. Así que estoy que no quepo en mí de felicidad.

    Mi consejo a todo el mundo: dar las clases necesarias e ir bien preparado, porque sino luego hay que pagar tasas, más clases y sale más caro. Suerte a tod@s l@s futur@s conductores.

    • Gracias por contar tu experiencia tan completa, Aitor. Me alegro de que hayas aprobado. Ahora a seguir aprendiendo y a tener precaución hasta que la experiencia te vaya curtiendo en las situaciones difíciles que surgen en el tráfico. Y si en los primeros meses tienes algún accidente, multa o problema, por favor, no te vengas abajo y sigue adelante con perseverancia. Un saludo.

  9. Yo me presenté este miércoles y aprobé a la primera. Eso sí, los nervios son inevitables. El examinador genial dando las indicaciones y transmitiendo seguridad. La conclusión: un reto conseguido y, aunque se pasa mal, cuando te dicen APTO es la mejor sensación.

  10. Yo me examino a principios de agosto por el tema de las dichosas huelgas. Tengo una duda: ¿queda “feo” a ojos del examinador que él te diga un lugar y tú le respondas “no sé ir” en la modalidad de conducción autónoma? Así a simple vista das sensación de poca autonomía y temo que me lo valoren mal ya desde el principio.

    • No tienes por qué conocer los nombres de las calles o las diferentes zonas de la ciudad o pueblo donde te examinas. Así que no hay problema en ese sentido. Si el examinador te menciona el nombre de un lugar que no conoces, simplemente díselo y él debería decirte que siguieras recto hasta que te diera una indicación contraria. Normalmente es lo que hacen en la conducción autónoma, decirte: “siga recto mientras sea posible”. O incluso te puede decir que vayas por donde tú elijas (por algo se llama conducción autónoma) y quedarse callado los 10 minutos. Luego, en un punto determinado, te puede decir “gire a la derecha cuando sea posible” (o a la izquierda), lo cual puede ser una trampa porque es posible que en la próxima calle o en las dos próximas esté prohibido girar hacia ese lado y deberás estar atento a las señales para hacerlo solo donde sea posible. Ahí es donde suele acabar la conducción autónoma y él comienza a llevarte por donde quiere, lo cual puede suceder antes de lo previsto si nota que en tu conducción autónoma estás siendo repetitivo (por ejemplo, si haces un cambio de sentido en una glorieta y te haces de vuelta la misma larga avenida por la que ya has estado transitando antes). El secreto de la conducción autónoma es ir por lugares poco complicados pero variados. Por eso es importante conocer al menos algunas zonas, que suelen ser las que ya has hecho en las prácticas.

      Ahora bien, si en algún momento el examinador te dijera “siga recto y, según las señales de orientación que vayan apareciendo, diríjase hasta tal sitio”, en ese caso no podrías decirle que no sabes cómo llegar, puesto que te está diciendo que sigas las señales de orientación. Eso significa que, en tu camino, deben existir señales para orientarte hasta ese lugar aún sin conocer dónde está, y es tu obligación saber interpretarlas y seguirlas. Por lo tanto, tendrías que estar atento a las señales que fueran apareciendo, ya que no seguir las señales de orientación supone una falta leve. Esto es habitual que lo hagan cuando van a sacarte a autovía o autopista. Te dicen que, siguiendo las señales de orientación que encuentres, tomes la primera salida hacia la autovía tal. E, igualmente, para volver a entrar desde autovía. No obstante, esto no forma parte de la conducción autónoma, ya que esos 10 minutos son más bien para que puedas relajarte conduciendo y ver cómo te desenvuelves sin instrucciones.

  11. ¡Buenas! Primero felicitarte por haber aprobado el carné. Sé que voy con unos años de atraso, pero más vale tarde que nunca.

    En segundo lugar, quería contar mi experiencia. El martes pasado, día 12 de diciembre, me presenté por primera vez al examen práctico. Cuando llegué era un ‘matojo de nervios’, pero aún así intenté tranquilizarme. Una profesora que conocía de la autoescuela, aunque no me dio clases nunca, me dijo que me subiera al coche y me preparase para el examen porque estaba a punto de llegar el examinador. El profesor estaba con un chico que se examinaba del permiso de camión. Subí al coche y empecé a ajustar todo: sillón, retrovisores, volante… Además, me fijé en lo que tenía a mi alrededor para buscar la forma más cómoda de salir de allí. Vi que no tenía nada a mi lado derecho, al lado izquierdo había otro coche y detrás no había nada. Así que pensé que podría dar marcha atrás sin problemas, y luego girar a la izquierda para salir de allí.

    Unos minutos después llegaron el examinador y el profesor. Se subieron al coche, firmé el papel que te da el examinador y me dijo que iniciara. Así lo hice. Tal y como había planeado, comencé dando marcha atrás y pensando en girar. Mi sorpresa fue cuándo miré por el espejo central y vi un camión MUY cerca. Estaba casi pegado al trasero de mi coche. Sin tener tiempo a reaccionar mi profesor pisó el freno. Así que nos detuvimos. Lo primero que dije fue “perdón, no me fijé”. Acto seguido, el examinador me dijo “ponga la primera marcha”. Así lo hice y, cuando iba a salir del circuito, me dijo “estacione aquí y bájese del vehículo, puede esperar fuera a su compañero”. Y hasta ahí llegó mi examen. No me dejó ni la oportunidad de seguir, pero bueno… Todos los profesores coincidieron en que debía de haberme dado la oportunidad, pero me sirvió de experiencia. Desde luego ya no se me olvidará mirar por el espejo central.

    Y ahora voy a lo de hoy, 19 de diciembre de 2017. Me he examinado del práctico nuevamente. Mi segunda oportunidad. Me presentaba con dos chicos más, uno de unos 20 años y otro señor de unos 65. Antes de entrar en el coche, pensaba que “por ser la única chica llevo más presión, es injusto”. Pero, luego, fue todo lo contrario.

    Comenzó el examen y primero fue el chico de unos 20 años. Su trayecto fue bueno, aunque desde el principio el examinador daba explicaciones y le hizo conducir por zonas estrechas y ‘complicadas’. Tuvo un único fallo: no cederle el paso a un peatón que estaba esperando.

    Tras él fue el otro señor. Con él fue más ‘light’, no lo metió tanto en sitios que necesitaran mucha soltura. En este momento me puse a pensar que si a los jóvenes les hace circular por sitios más difíciles yo estaba perdida (y cabe decir que muy nerviosa). El señor hizo un trayecto bastante más corto que el primer chico, tuvo un único fallo de detenerse cuando no debía en un semáforo.

    Luego fui yo. Estaba de los nervios. Yo, que soy una persona nerviosa por naturaleza, en situaciones con mucha presión ya podéis imaginaros, ‘me subía por la paredes’. Durante la conducción, me dejó un par de minutos de conducción autónoma y lo único que hice fue seguir recto, como me lo aconsejó mi profesor en las clases. Tras esos dos minutos tuve que ceder el paso en una rotonda y, cuando quise entrar porque no venía nadie, se me caló (“empezamos bien”, pensé). Cuando salí de la rotonda me empezó a dar indicaciones. Mal asunto, creía, porque eso es que no me veía preparada. Pero bueno, seguí sin darle más importancia.

    Todas las indicaciones eran muy claras, sencillas y transmitiendo tranquilidad, que, la verdad, necesitaba en ese momento. Unos cinco minutos después dejó de darme indicaciones y se puso a hablar con mi profesor sobre un tipo de pez ‘volador’ que se podía ver en las Rías de Pontevedra. En ese momento no me imaginaba conversación más surrealista para un momento de tanta tensión. Pero, a pesar de todo, me sirvió para relajarme. Nos reímos un par de veces con alguna broma de mi profesor. Así que todo genial. Poco después me hizo estacionar en una parada de taxistas. Cuando me senté detrás, una sensación de tranquilidad invadió mi cuerpo. Lo hecho, hecho estaba.

    Luego condujo mi profesor hasta el circuito desde donde salíamos. Cuando llegamos, nos dijo el examinador que bajáramos del coche y así lo hicimos. Tras unos minutos, el examinador se fue y el profesor nos dijo que subiéramos al coche para volver a nuestro pueblo. Antes de iniciar la marcha, nos hizo firmar, al señor mayor y a mí, una especie de expediente con una foto nuestra, lo que me descuadró mucho. ¿Por qué debía firmar aquello? ¿Y por qué nos dijo “firmad en el recuadro, no os salgáis”? Eso suena a algo serio, tipo cuando firmas para el DNI. ¿Por qué la primera vez no tuve que firmar nada? La verdad que no entendía (ni entiendo) nada. Pero si necesitan que firme hay que hacerlo. Se me olvidó mencionar que, obviamente, al subir al coche el examinador me dio el típico papel para firmar. Así que no sé, estoy a la espera de resultados.

    Mi profesor me dijo que, hablando con el examinador, el único fallo que tuve es que me pasé un semáforo cuando estaba en ámbar, pero que no sabía. Él cree que me aprobará, pero me dice que depende de cómo lo considere el examinador. Y el resultado no me lo dan hasta mañana o pasado mañana. No voy a poder sobrevivir con estos nervios, jajajaja.

    ¡Qué la suerte nos acompañe a todos los futuros conductores! ¡Feliz Navidad y gracias por leerme! Ya os contaré qué tal.

    • Gracias por compartir tu experiencia, Dessi. El fallo de no parar con semáforo en ámbar fijo puede ser fallo descalificante o ni siquiera ser fallo, dependiendo de las circunstancias. Por ejemplo, si te daba tiempo suficiente a detenerte frente al semáforo y no lo hiciste, o si aceleraste al verlo, o si había un peatón esperando, pueden considerarlo fallo descalificante. Pero si estabas ya muy encima del semáforo cuando se puso en ámbar y seguiste a la misma velocidad que circulabas, entonces no debería ser ni fallo porque realmente es lo que hay que hacer. El ámbar fijo se considera como rojo a efectos de obligación de detenerse pero, al contrario que el rojo donde tendrías que meter un frenazo si fuera necesario para no saltártelo, con el ámbar existe la excepción de que puedes evitar el frenazo y continuar a la misma velocidad si te encuentras muy encima y no puedes detenerte con seguridad.

      Espero que apruebes. Feliz Navidad también para ti.

  12. Tengo 42 años y por fin me decidí a sacarme el carnet. Tenía y tengo pánico. El teórico a la primera con 0 fallos, era cuestión de estudiar, pero el práctico, ufff,llevo 22 horas de práctica y soy nula. El monitor dice que paciencia, que aunque no me lo crea voy avanzando. Pero, ¿cuántas prácticas voy a necesitar? Si alguien pasó por lo mismo.

    • Cada persona necesita diferentes horas. Si dices que llevas 22 horas y aún no te sientes segura, entonces tendrás que hacer más. Pero estoy seguro de que en algo habrás mejorado. Céntrate en aquellas cosas que no hacías bien y que ahora sí consigues hacer, y no tanto en los errores. Los errores en la conducción siempre existen. Cuando se está aprendiendo son muchos. Incluso cuando se tiene ya el carnet, durante un tiempo se cometen errores. Hasta que llega un día en que ya son casi inexistentes. Aunque no nos demos cuenta, siempre hemos pasado por ese proceso en todo aprendizaje. Ánimo.

  13. Mi examen práctico (21-01-19) fue así, Fuimos dos chicos y dos chicas, el profesor se fue a ver quién era el examinador, vino muy contento, nos dijo que era una mujer muy maja y que no habría ningún problema con ella. Se acercó la susodicha, terminándose un cigarro, con cara de vinagre, verrugas, y pelo en ellas. Se dirige a las chicas muy sonriente y desenfadada:
    -Hola muy buenas, chicas.
    Se gira, nos ve a nosotros, y se le borra la sonrisa y todo deje de amabilidad:
    -Hola.
    Acto seguido, se fue con ellas y, al rato, volvieron. Una de ellas iba especialmente disgustada.
    Me subo al coche, nos dice que apaguemos los móviles, ya que cualquier sonido podría distraer al examinado. Lo comprendemos y apagamos los móviles.
    Me indica que puedo comenzar la conducción autónoma (sin cambiar el tono de voz agresivo y despectivo).
    Arranco y emprendo la marcha. ¿Recordáis lo del ruido al volante? Se pone a tararear la música del anuncio de patés La Piara en bucle.
    Al minuto oigo: “Haz una parada ahí, ¡se ha terminado el paseo!”
    Me suspenden. Me cambio el asiento con el otro chico, saco el móvil puesto en silencio, ni vibración, ni sonido, ni nada. Empieza a gritarme que guarde el móvil ya.
    ¿No recuerda a las profesoras amargadas de primaria de las de “aquí mando yo, tu eres una mierda”?
    Suspenden al otro chico también, nos hace bajar, le dice algo al oído al profesor, se baja del coche y desaparece en segundos.
    El profesor nos llamó a los cuatro y nos dijo:
    -Que yo había cedido el paso en una glorieta (cuando no me estaban respetando) y había pasado un STOP mirando (solo por echar un último vistazo antes de avanzar por si había alguien que hubiese llegado corriendo, era una avenida grande).
    -Que al otro chico lo había pillado un semáforo en rojo (él estaba frenando cuando la examinadora dijo SEMÁFORO, ale, haz una parada ahí).
    -A la chica que estaba disgustada no recuerdo qué le dijo, sinceramente, pero fue algo muy gordo.
    -Y a la otra, la única aprobada, ojo cuidado, le dijo: “Has hecho mal esto, esto, esto, esto, esto y esto, pero te lo ha pasado todo por bueno, estás aprobada.”

    Yo no sé qué pensaréis vosotros del tema, pero en cuanto tenga la oportunidad pienso escupirle en la cara.

    • Lo siento por la mala experiencia que has tenido. En este mundo puede haber de todo. Personas que no hagan bien su trabajo, que tengan un mal día, que sean antipáticas, etc. Mi consejo es que te acostumbres a eso y procures no contagiarte ni responder del mismo modo. Escupir en la cara, como dices, no es una buena actitud incluso si te han tratado mal. Lo correcto es que, si crees que el examidor/a ha vulnerado tus derechos de alguna manera, vayas a la Jefatura de Tráfico, pidas una hoja de reclamaciones y expongas allí el asunto para que tomen nota de lo ocurrido. También puedes hacerlo por carta a la Secretaría General de la Dirección General de Tráfico u online en la Sede Electrónica del Ministerio de Interior (para esto necesitarás un certificado electrónico).

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